(Santa Fe, 20 de noviembre de 1920- Cañuelas, Provincia de Buenos Aires, 1992).

Alias: “Manolo”.

Se desempeñó como comisario en las localidades bonaerenses de Tigre y Roque Pérez. Y transitoriamente subjefe de Policía en Santa Fe (1943). Luego se retiró de la Fuerza.

En 1944 siendo subdirector del periódico “Momento Argentino” recibe una esquela con un cordial saludo del Coronel Juan Domingo Perón por entonces Ministro de Guerra.

Un año más tarde (1945) recibe otra conceptuosa esquela de Perón sobre su persona, al momento que era director del diario “Nueva Argentina”.   

Para ese mismo año se desempeña como Segundo Jefe de Prensa y Difusión de la Secretaría de Industria y Comercio.

El triunfo electoral del 24 de febrero de 1946 es una situación propicia para que reciba otra misiva de Perón que aquí se transcribe: “El Coronel Juan Perón saluda afectuosamente a su amigo don Manuel E. Reyno y, al acusar recibo de su carta de fecha 1 del actual, le agradece íntimamente las felicitaciones que le hace llegar con motivo del triunfo obtenido en las elecciones del 24 de Febrero último. Al destacar el significado de su noble actitud, halla la oportunidad propicia para renovarle la seguridad de sus amistosos sentimientos. Buenos Aires, 20 de Abril de 1946”.

Reyno fue uno de los socios fundadores de la Asociación de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, en 1946.

Reyno junto a Perón, en un cónclave en la CGT

Cuando se creó el Partido Peronista obtuvo el carnet de afiliación N° 1 en el distrito de Las Conchas (Tigre).

Con fecha 10 de julio de 1952 recibe una carta de felicitación por parte de la esposa del primer mandatario al ser nombrado Presidente del “Congreso Extraordinario Eva Perón” llevado adelante por él y demás compañeros trabajadores de la Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, ya que “se siente intensamente emocionada por las resoluciones de ese Cuerpo, que la honran muy especialmente y ponen de manifiesto una vez más su adhesión y solidaridad hacia la obra justicialista que se realiza”. Firma “Eva Perón” quien fallecerá dieciséis días más tarde.  

Desde la CGT estuvo comprometido con la promoción del deporte en el mundo obrero. En audiciones radiales Reyno destacó el lugar del deporte en las políticas del peronismo, así como el funcionamiento de los organismos técnicos dedicados al fomento de la actividad. Para los juegos olímpicos de Helsinski (Finlandia) de 1952, a instancias de Eva Perón, se originó la decisión de llevar a un representante del mundo del trabajo. “Llevará a Helsinski la Bandera Nacional un trabajador argentino” (La Prensa, 3 de julio de 1952). La designación recayó en el secretario general del sindicato de la Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (UTEDYC), Manuel Evaristo Reyno. En la ocasión se celebró un acto, en el que hizo uso de la palabra el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), José Espejo. Para el titular de la CGT, los trabajadores eran “lo más sublime que tenía la patria, y se les debe dar todo, porque ellos dan todo por ella” (La Prensa, 3 de julio de 1952). En esa misma condición –Reyno- participó de los Juegos Panamericanos de México, celebrados en marzo de 1955.

En junio de ese mismo año, ocurrido el bombardeo a Plaza de Mayo, se desplazó con un arma de puño de su propiedad a la zona del Bajo, detrás de la Casa de Gobierno para enfrentar a la Marina de Guerra allí sublevada y atrincherada. Estuvo en la acción junto a otros dos peronistas de fuste: John William Cooke, Interventor del Partido Peronista de la Capital Federal y el legislador bonaerense Oscar Bidegain, de pasado aliancista. 

Tres meses después, con la caída de Perón fue detenido en su casa de Republiquetas y Andonaegui (Barrio Presidente Perón), encarcelado y recluido en el penal de Río Gallegos.

Cuando lo dejaron en libertad, se sumó a la Resistencia Peronista.

En UTEDYC, para esa época, lo sucedió Alberto Benigno Vidal.

Con la amnistía de Frondizi recuperó la libertad. Formó parte de las Comisión Nacional Inscriptora Gremial, cuando el peronismo se aprestaba a reorganizarse como fuerza política. Al mismo tiempo, continuó con sus actividades en los núcleos resistentes, por lo que tuvo «captura recomendada» por parte de los organismos de seguridad. En ese contexto se recluyó en una casa rural en Cañuelas en la provincia de Buenos Aires, donde seguirá militando semi-clandestino.

Participó del acto del peronismo celebratorio del 17 de octubre de 1964 en Plaza Once que terminó en una batalla campal contra la Policía Federal cuando está impidió que la multitud se encolumnara por avenida Rivadavia para llegar a la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno al son de la Marcha Peronista.

En las elecciones de marzo de 1973 el peronismo ganó en Cañuelas (reducto de la UCR) por primera vez en su historia. Reyno se desempeñó como Concejal y Presidente del Bloque Justicialista en el Honorable Concejo Deliberante de Cañuelas.  

También se ocupó de guardar fotografías de la época en que fue secretario general de UTEDYC como de reunir infinidad de papeles, documentos, volantes del período posterior a 1955, que fueron utilizados para sus investigaciones por su sobrino, el sociólogo e historiador Roberto Baschetti.

Reyno falleció en 1992 en su querida Cañuelas, en una modesta vivienda, rodeado de una pobreza franciscana y siempre fiel al peronismo que le dio sentido a su vida.

Referencias:

Orbuch, Iván P. Helsinski 1952: crónicas periodísticas de la participación argentina en los Juegos Olímpicos. Educación Física y Ciencia 2025, vol. 27, nro. 2, e327.

Archivo de Roberto Baschetti.

Darío Pulfer