El Congreso de la Liberación Nacional se celebró entre el 15 y el 17 de diciembre de 1959 en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación.
Su promotor principal fue Vicente Trípoli, vinculado a espacios políticos e intelectuales del mundo de la “resistencia peronista” y en particular con John W. Cooke. El ámbito de su acción fue la Fundación Raúl Scalabrini Ortiz, institución organizadora del Congreso.
En la ocasión se presentó un texto de John William Cooke titulado La lucha por la liberación nacional, luego publicado por la citada Fundación.
Recordemos que Vicente Caviasca Trípoli había participado en FORJA, la Unión Revolucionaria, para luego pasar a revistar como funcionario del gobierno peronista en el área de la secretaría técnica. Junto a ello tenía en su haber una serie de libros, entre los cuales se destacó Los inmortales. Formó parte del colectivo de Latitud 34 hacia 1950 y frecuentó a Macedonio Fernández a instancias de Scalabrini, dictando conferencias sobre el escritor.
En el año 1955 perdió su empleo público, para integrarse a la “resistencia”. Publica en 1956 La tierra y el vagabundo. En ese tiempo se acerca nuevamente a Scalabrini quien lo protege cuándo debe partir al exilio.
En las elecciones de 1958 no votó por Frondizi por el rechazo total que le causaban todos los “revolucionarios” del 55, tomando distancia de las directivas de Perón-Cooke y de las posiciones de su admirado Scalabrini que desde la Revista Qué, junto con Arturo Jauretche, venía proponiendo de manera autónoma un apoyo táctico a Frondizi.
Visitó a Scalabrini en la casa de Alberdi 1164 en el barrio de Olivos y tuvo conocimiento de las cartas que por ese tiempo intercambiaba con Perón. Estuvo en el círculo íntimo que acompañó los últimos meses de vida del escritor. A partir de la muerte de Scalabrini, fines de mayo de 1959, se impone una tarea: honrar la memoria y potenciar el conocimiento de los trabajos histórico-políticos del autor.
Al poco tiempo, el 26 de junio, realizó un acto de homenaje al escritor fallecido en la sede del STIA (Sindicato de Trabajadores de la industria de la alimentación) en la calle Estados Unidos 1532 de la Capital Federal. Colaboran en esa actividad miembros de la Lista Verde de los gráficos. El Semanario Mayoría colaboró con la difusión de la convocatoria (Número 113, 18 de junio de 1959). Entre los expositores se encuentran: Julio Ellena de la Sota, Alicia Eguren, José María Rosa, Mario Massouh, Fermín Chávez, Gerardo Solnié, Tulio Pavón Pereyra y el mismo Trípoli. Con ese material realizan la publicación del Seminario de Estudios Sociales de la naciente Fundación Raúl Scalabrini Ortiz: Ser Nacional N° 1. Así formaron un espacio de expresión de quienes se consideraban excluidos del sistema político. Crearon un ciclo de charlas sobre cuestiones sociales y políticas de actualidad. Allí realizaron presentaciones José María Rosa, Antonio Cafiero, etc. A su vez Fermín Chávez dictó un curso de “Historia de la cultura nacional” y Miguel Unamuno se hizo cargo de otro sobre la “Historia de los partidos políticos”.
Esa fue la plataforma desde la que organizaron el Congreso de la Liberación Nacional. Entre los temas que se propusieron considerar se encontraban: papel del FMI, contratos petroleros, energía, campo y reforma agraria; la previsión social y la cuestión gremial, la presencia de las Fuerzas Armadas en la conducción política del país junto con los aspectos políticos vinculados a la democracia, al liberalismo y al nacionalismo; el papel del periodismo.
El contexto estaba marcado por el avance del gobierno de Frondizi, una vez roto y denunciado el pacto firmado con Perón, definido el plan de estabilización de Alsogaray y en aumento las acciones represivas se produce la convocatoria de este Congreso, que partiendo de la identidad política peronista, no dejaba de convocar a distintos sectores políticos.
La fecha inicial proyectada era para el mes de noviembre de 1959. Luego van postergando su realización. Finalmente, desde el semanario Mayoría precisan la invitación: Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación entre los días 15 y 17 de diciembre de 1959 (Mayoría. Edición de Emergencia. Número 6. 7 de diciembre de 1959).

Entre las personalidades que participaran se encontraban John W. Cooke, Juan J. Hernández Arregui, Alicia Eguren, Antonio Cafiero, Fermín Chávez, Diego L. Molinari, Miguel Unamuno, Rodolfo Arce, Lucas Galigniana, Jorge del Río, José M. Rosa y Alberto Ottalagano. De la FRSO formaban parte Eguren, Chávez, Unamuno y Rosa. Galigniana y del Río habían sido forjistas. Arce y Molinari volvían a la actividad política por ese entonces. Con Hernández Arregui el secretario Trípoli tenía relación asidua como lo atestigua la correspondencia entre ambos.
En este armado tiene un papel central la relación que Trípoli mantenía con Cooke a través de López Forastier (jurista de origen misionero, miembro de la Fundación y por un tiempo secretario de Cooke) y de Alicia Eguren que formaba parte de la Fundación.
En ese marco, Cooke presentó un trabajo que será conocido como La lucha por la liberación nacional. Según algunas versiones, Cooke participó reingresando clandestinamente al país, pues aún recaía sobre él la orden de captura. Expuso un texto considerado vital en su trayectoria político e intelectual: enlazaba cuestión nacional y social, transitando del nacionalismo revolucionario a posiciones socialistas: “la liberación nacional y la revolución social no son dos asuntos independientes o paralelos, sino un solo problema indivisible”. El trabajo estaba organizado de la siguiente forma: La cuestión nacional; El carácter revolucionario de la lucha; Los partidos políticos como tales están excluidos del Frente de Liberación; La composición del Frente de Liberación Nacional no puede ser un acuerdo de partidos; El Reformismo; El peronismo y el frente de liberación; La clase trabajadora; Los estudiantes; La cuestión del ejército; El programa revolucionario.
Muchos de los elementos presentes en este texto se habían insinuado, tiempo antes, en alianzas tejidas por Cooke con otros sectores políticos y sindicales.
En el semanario Soluciones que salió a la calle en octubre de 1959, se enarbolaba un programa concreto definido en torno a los siguientes ejes: a)defensa de nuestra economía (explotación estatal de las principales riquezas, desconocimiento de los contratos petroleros y de electricidad, contra el gran latifundio, rechazo del Plan del FMI y diversificación del comercio exterior, reforma agraria que apuntale la industrialización, control estatal del comercio exterior y comercio con todos los países; b) defensa de los intereses de los trabajadores y el pueblo: respeto a las conquistas, medidas de emergencia contra la carestía, reconocimiento de la voluntad obrera en los sindicatos y en la central única, derecho de huelga; c) defensa de las libertades democráticas: derogación de leyes represivas, legalidad a todos los partidos políticos, campañas por libertad de expresión, de los presos, levantamiento del E de Sitio, democratización del aparato de represión del E, retorno de las FFAA a su misión específica, supresión de las secciones política y especial de la policía; d) defensa de la cultura nacional: defensa de la conciencia nacional contra la penetración imperialista corrosiva y deformante (y sigue sobre educación, universidad y laicismo) y e) política exterior independiente y pacifista (denuncia de pactos militares, anular bases extranjeras, contra ramas nucleares y solidaridad con pueblos coloniales) (Soluciones. Número 1. 8 de octubre de 1959). En ese número Cooke escribía: “Los grupos que han de encabezar la liberación nacional deben ir uniendo sus esfuerzos, construyendo el programa que destierre los sectarismos y contenga las reivindicaciones que aseguren la justa distribución de la riqueza, una auténtica democracia y la liberación frente al imperialismo” (Soluciones. Número 1. 8 de octubre de 1958).
Otro campo de convergencia era el ámbito gremial. Resulta importante tener en cuenta las relaciones que Cooke había establecido en el movimiento obrero organizado mientras se desempeñaba como Delegado de Perón. Desde allí había seguido y promovido, en diversas circunstancias, las vinculaciones entre peronistas, trotskistas y comunistas. En ese momento, aunque tenía antecedentes de encuentros realizados desde el mes de junio, el Movimiento Obrero Unificado celebró su Primer Plenario el 6 de noviembre de 1959. La “Mesa de Enlace” definió la Presidencia Honoraria para “los 121 presos y confinados” por obra del gobierno de Frondizi. En lo concreto el acuerdo incluía que la conducción del M.O.U. fuera ejercida de manera paritaria por una “Mesa de Dirección” integrada por dos representantes por cada una de las tres agrupaciones político-sindicales -“62”, MUCS e “Independientes” que se unían a tal efecto. Ese acuerdo político-sindical se reflejaba en un programa conocido como los “13 puntos”, cuyas demandas incluían el fin de las proscripciones, el levantamiento del Estado de Sitio y el fin de la desnacionalización de la economía, la implementación de una política de reforma agraria y la devolución de la CGT a los trabajadores.
Tiempo después, el Departamento de Publicaciones de la Fundación Raúl Scalabrini Ortiz lanzaba la Colección de Cuadernos Argentinos, en la que publicaron el Cuaderno Número 1 conteniendo la ponencia denominada La lucha por la Liberación Nacional.
Todavía en el mes de diciembre Trípoli recibió carta de Cooke, radicado en Montevideo, en la que lo felicitaba por la realización de la convocatoria y su labor. En la misiva lo distinguía de otras facciones peronistas, mencionando los “desagrados y desilusiones provocadas por las intrigas, los chismes, etc. que recrudecen en la medida en adquiere importancia lo que uno hace”. Agregaba: “Algo sé sobre eso”.
Si bien los intercambios entre ambos no cesaron, los caminos se bifurcaron. Cooke se radicó en Cuba, durante algunos años. Trípoli continuó con la tarea de la Fundación Raúl Scalabrini Ortiz, rindiendo homenaje al escritor cada año, reuniendo y publicando su obra, a la vez que desplegaba los Cuadernos.
Referencias:
Caruso, Valeria. La forja de la izquierda peronista como cultura política a través de la trayectoria de John W. Cooke. En Páginas. Revista digital de la Escuela de Historia. Vol. 9. 20. 2017.
Galasso, Norberto. John W. Cooke. De Perón al Che. Rosario, Homo Sapiens, 1997.
Goldar, Ernesto. John W. Cooke y el peronismo revolucionario. Buenos Aires, CEAL, 1985.
Mazzeo, Miguel. El hereje. Notas sobre John W. Cooke. Buenos Aires, El Colectivo, 2016.
Pulfer, Darío. Vicente Trípoli, el Congreso de la Liberación Nacional y un escrito de Cooke. Buenos Aires, Peronlibros, 2019.
Tortti, María C. Soluciones. Una experiencia de acercamiento entre el peronismo y la izquierda en la campaña por el voto en blanco en 1960. Buenos Aires, 2010.
Darío Pulfer