
(Daireaux, Provincia de Buenos Aires, 9 de agosto de 1923 – Buenos Aires, 7 de marzo de 1978).
Sindicalista y político.
Apodo: “Taco”.
Nació en una familia humilde del distrito de Daireaux, en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires (que por entonces se llamaba Caseros). Tuvo nueve hermanos, siete varones y dos mujeres.
Tuvo que trabajar desde chico, ocupando su infancia las tareas de campo: boyero, peón, acompañante de domadores. A los dieciséis años se mudó a Buenos Aires para buscar trabajo, junto con un hermano, empleándose en una fábrica de papel en Puente Alsina.
A los veinte años trabajaba en las barracas de lana del Dock Sud. Según Tolosa: “Había tres sindicatos, uno patronal, otro comunista, y el nuestro, el criollo…Hasta que llegó Perón y él nos hizo respetar; los patrones se sentaban a discutir con nosotros.» Se afilió y militó en el sindicato de Barraqueros de Avellaneda, hasta que fue despedido, después de tres años, y gracias a la intervención de abogados de la secretaría de Trabajo y Previsión consiguió una indemnización; entonces escuchó por primera vez el nombre de Perón. Adhirió a la figura de Perón desde los inicios de su acción en la Secretaría de Trabajo y Previsión.
Despedido de la barraca se fue al puerto a buscar trabajo. Allí siguió la militancia sindical, ahora en el sindicato portuario.
En 1950 ante un levantamiento portuario que reclamó la solidaridad internacional, Tolosa y su grupo se opuso señalando que atentaba contra el gobierno peronista y la CGT.
En 1951 fue electo delegado y conoció a Perón. Entre 1952 y 1953 fue delegado general, pero renunció por una interna del gremio. Participó de las huelgas portuarias de 1954, tras la cual el sindicato fue intervenido, y tras nuevas elecciones logró el triunfo y recuperó el SUPA.
Formó parte de la dirigencia del Sindicato Unido de Portuarios Argentinos desde su creación. En 1955 conquistó la Secretaría general del sindicato.
Después del golpe militar estuvo alineado con la CGT dirigida por Natalini, Framini y Viel.
Frente al 17 de octubre promovieron una huelga para ese día, ante los pedidos del gobierno en sentido contrario. En el momento de la intervención a la sede del Sindicato encontraron panfletos reivindicatorios del peronismo, constituyendo los gérmenes de lo que luego sería la “resistencia peronista”.
Tiempo después el gobierno lanzó la iniciativa de “democratización” de los sindicatos. La respuesta de la CGT fue inmediata, sintiendo vulneradas sus prerrogativas, constituyendo una comisión para que elaborara un plan de lucha conformada por Luis Natalini, Andrés Framini, Rafael Ginocchio, Eustaquio Tolosa, Salvador Zucotti, Humberto Mandrioni y Rafael Colacco. La CGT lanzó una huelga para el 2 de noviembre. Tolosa estuvo entre los más firmes sostenedores de la medida. Dirá más tarde: “si los trabajadores adoptábamos una posición firme, sin concesiones, lo habríamos de hacer retroceder, resguardando la autonomía de nuestras organizaciones”. Sin embargo, tras el fracaso de la política de Cerruti Costa y Lonardi, los gremios recibieron veedores militares siendo virtualmente intervenidos.
Entonces, se sumó a la conspiración del general Juan José Valle y su nombre figuró en una lista de Orden Político entre quienes debían ser ejecutados. «Pude esconderme el 9 de junio, y el 14, cuando caí, ya no fusilaban más”. Fue condenado a cinco años de prisión. Estuvo detenido en una comisaría, donde fue sometido a torturas con picana eléctrica. Luego, estuvo detenido en un barco anclado en la Dársena Norte, donde también recalaron Vandor, Framini, Alonso y Rucci. También conoció las cárceles de Olmos, Devoto y Caseros.
Durante todo el período de la Revolución Libertadora estuvo preso.
En miras a la elección de febrero de 1958, desde la cárcel de Villa Devoto, envió una carta “a todos los compañeros trabajadores y en especial a los portuarios” señalando que “para evitar una nueva traición, los exhorto a cumplir votando positivamente; lo harán en la forma más apropiada para impedir con su voto los planes continuistas de la tiranía y posibilitar las condiciones para obtener la definitiva dirección de la CGT auténtica y el partido mayoritario”.
Recuperó la libertad con la amnistía de Frondizi. Se reintegró a la acción sindical y política.
Desde 1958 busca recuperar el sindicato. Sufre atentados con armas de fuego, recibiendo más de treinta tiros. Recupera el SUPA en 1959, pero es intervenido tras la huelga general de enero de 1959. Recién recupera el sindicato en 1961, donde se impone unánimemente, en una elección controlada por la subprefectura.
Fue candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en las elecciones de marzo de 1962.
Hacia 1963, Tolosa había aceptado la invitación para visitar Londres del Embajador británico en Buenos Aires Humphrey Middleton, para comunicarse con sus pares británicos vinculados a la causa laborista.
El S.U.P.A (Sindicato Único Portuarios Argentinos) quedó formalmente constituido en 1964 bajo la conducción de Eustaquio Tolosa. En ese momento estaba sumariado, junto a otros doscientos cincuenta dirigentes, por el Plan de Lucha de 1964.
Por entonces vinculó al SUPA a la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y en la International Federation Transport (IFT).
A la llegada de María Estela Martínez de Perón, “Isabelita”, fue uno de los que se negó a romper con Vandor.
Visitó en dos oportunidades a Perón en Puerta de Hierro. Una de ellas fue en 1966, tras una gestión en Inglaterra por temas sindicales; visitó en Southampton la tumba de Rosas, de donde extrajo tierra del cementerio, para llevar al SUPA, al Instituto Rosas, y a Perón en Madrid. La otra visita fue en 1969.
Será Tolosa quien en octubre de 1966 llevé adelante la primera huelga contra Onganía, tras las medidas de ordenamiento del sector dispuestos por el gobierno militar a través de la Ley 16972. El gremio fue intervenido. Cerca de 3500 obreros portuarios sostuvieron la huelga por más de treinta días, recibiendo el apoyo de otros gremios y de villas, barrios, ferias y mercados para sostener la medida de fuerza. La CGT, dividida, no logra mayoría para apoyar activamente el conflicto. Vandor lo postula para la secretaría general de la CGT, pero se impone Francisco Prado. En esa instancia, Tolosa activó sus vínculos internacionales consiguiendo el bloqueo a los buques argentinos en Gran Bretaña y la solidaridad de la Federación Internacional. Un juez libró pedido de captura porque no podía salir del país, debido al sumario por el Plan de Lucha. Recién el 14 de diciembre la CGT realiza un paro general, en apoyo al conflicto portuario y otros.

Al regresar al país, Tolosa fue detenido, el 17 de diciembre de 1966. Los portuarios realizaban manifestaciones frente al edificio de la CGT pidiendo por su liberación, y ocupan la sede de la central. El 26 de diciembre se levantó la huelga. En marzo de 1967 fue inhabilitado por cinco años. Le retiraron los derechos políticos y civiles, incluso la patria potestad de sus hijos, acusado de traición a la patria por el boicot internacional que había liderado. Sale en enero de 1969, en libertad condicional, y en 1972 su pena es conmutada definitivamente.
En 1969 publicó un libro donde señaló que las causas del conflicto portuario seguían vigentes: Tolosa, Eustaquio ¿El problema portuario argentino resuelto? ¡que ganás de macanear!
Apoyó la formación de la CGT de los Argentinos liderada por Raimundo Ongaro. Luego el SUPA se separó de esta central obrera.
Tras la normalización de la CGT por la intervención de Valentín Suárez y la muerte de Vandor alentó la huelga contra el gobierno de Onganía.
Al regreso del peronismo al gobierno Tolosa se alineó en la ortodoxia política y sindical bajo la conducción de Rucci.
En febrero de 1974 fue electo al frente de la Federación del SUPA.
En febrero de 1975 sufrió un atentado a balazos del que salió ileso, mientras viajaba en auto con su esposa y una hija. Logró repeler el ataque, usando su propia arma, y atribuyó el hecho a una facción sindical rival, porque reconoció a un agresor.
Tuvo dos hijos.
En 1976 el SUPA fue intervenido.
Se suicidó el 7 de marzo de 1978, disparándose un tiro en la cabeza. Una versión indicó que el suicido se produjo por problemas financieros en la Cooperativa del gremio, que por entonces presidía. Otra versión apuntó a lo que en la época se llamó “drama pasional”, en tanto su secretaria también fue herida de bala, en un posible intento de femicidio.
Referencias:
Fuentes:
Qué. Número 162. 24 de diciembre de 1957.
Qué. Número 170. 18 de febrero de 1958.
Primera Plana. Número 206. 6 de diciembre de 1966.
DIL, N° 168/169, febrero-marzo de 1974.
Crónica, 8 de marzo de 1978.
Bibliografía:
Dawyd, Darío. El sindicalismo peronista durante el Onganiato. De la CGT de los Argentinos a la reorganización sindical (1968-1970). Sociohistórica, nº 33, 1er. Semestre de 2014.
Chávez, Fermín y Puente, Armando, Visitantes de Juan Perón. Década 1963-1973, Buenos Aires, Instituto Nacional Juan Domingo Perón, 2010.
Darío Dawyd