A fines de 1957 Perón dispuso la creación de una instancia nueva para la articulación de las acciones en territorio argentino.

Ello obedecía a las nuevas circunstancias que atravesaba la vida política nacional. En ese momento se estaban desarrollando las tratativas para la suscripción de un pacto entre las fuerzas del radicalismo intransigente y el peronismo. Las elecciones estaban convocadas para el día 23 de febrero. Perón se encontraba ante la necesidad de transmitir fehacientemente la orden de votar por la fórmula encabezada por Frondizi. A la vez, en el país, las fuerzas asociadas al peronismo habían ido recuperando posiciones. Por un lado, la dirigencia sindical se había renovado, resultó salido airosa de las intervenciones y de procesos eleccionarios, recuperó gremios y representaba a la mayoría. El sector político, más allá de la persecución y los intentos neoperonistas, se mantuvo en comunicación con Cooke y con Perón sosteniendo su alineamiento. El sector femenino, aún con dificultades internas, buscaba hacerse escuchar en un contexto de creciente liberalización. La juventud se había ido organizando, generando agrupaciones, centros y ateneos, pero no había alcanzado una madurez suficiente para ser tomada en cuenta en el reparto.

La composición de estas fuerzas, el grado de representación, su inserción territorial y la combatividad expresada en las acciones de la resistencia, fueron los criterios utilizados para la selección de los miembros.

El peronismo sectorial y territorial iba ganando fuerza a la vez que se opacaban los mecanismos de intermediación utilizados por Perón hasta el momento: los Comandos de Exiliados y  la delegación y división de operaciones a cargo de John W. Cooke.

Por la resolución Número 1 del Comando Superior del 28 de diciembre fue creado el Comando Táctico. Entre los fundamentos se citaba un Memorándum producido por la División Operaciones (John W. Cooke).

La resolución le asignaba las  siguientes funciones: a) Organizar el Movimiento Peronista en todo el territorio nacional; b) Difundir las directivas del Comando Superior Peronista y asegurar  su cumplimiento; c) Coordinar la actividad de todo el Movimiento Peronista en el país y mantener contacto permanente con los organismos gremiales y políticos que lo integran.

Le otorgaba autonomía funcional, encargándole la redacción de su propio reglamento y la creación de las secretarías que estimara convenientes. Además, le encargaba la creación de subcomandos en todo el territorio nacional.

La resolución, incluía además la designación de doce miembros del Comando Táctico Peronista para constituir el Comité ejecutivo, por parte del Comando Superior. Las  funciones asignadas al Comité, eran:

a) Ejecutar las resoluciones del Comando Superior Peronista y del Comando Táctico Peronista;

b) Mantener enlace permanente con el Comando Superior Peronista, al cual elevará mensualmente un informe de lo actuado;

c) Preparar el reglamento del Comando Táctico Peronista y someterlo a la consideración del cuerpo;

d) Asumir la representación del Comando Táctico Peronista;

e) Convocar al Comando Táctico Peronista una vez al mes como mínimo;

f) Resolver aquellas cuestiones que, por razones de urgencia,  no puedan ser consideradas por el Comando Táctico Peronista;

g) Proponer al Comando Superior Peronista los nombres para integrar el Comando Táctico Peronista en caso de verse impedidos de actuar los titulares y suplentes actuales, como también los de los compañeros que integrarán los Comités Ejecutivos de Reemplazo.

Siguiendo las formalidades del caso, en la misma norma, se decretaba la caducidad de las credenciales expedidas con anterioridad y la provisión de nuevas a los miembros designados.

Fueron designados para integrar el  Comando Táctico Peronista: Oscar R. Albrieu, Andrés Framini, Eleuterio Cardozo, Alberto L. Rocamora, Manuel Carullias, Armando Cabo, Pedro Bidegain, Carlos Caiado, Carlos Ennio Pierini, Luis Juan Cornes, René Orsi, Pedro Conde Maddaleno,  José Alonso, Tito Pérez Otero, Héctor Gurisatti, Salvador Trippe, Américo Torralba, Lorenzo Soler, Emilio Caballero Álvarez, Emilio Sevillano, Andrés F. López Camelo, Fernández, José Raúl Cazaza,  José Gobello, Oscar Simini, Juan Carlos Lolohaberry, Raúl Cejas, Pedro San Martín, Vicente Leonidas Saadi, Arnoldo Guzmán, González, Adolfo Cavalli, Guillermo Stramiello, Jesús Edelmiro  Porto, Milewsky, Nicolás T. Heredia, José Durruty, Fernando Torres, Vázquez, Manuel Escudero, José Figuerola, Juan Carlos Cornejo Linares, Jorge Alvarez, Schiavone,  Jorge Cooke, Lamalfa, José María Castiñeiras de Dios, Torre, Enrique Osella Muñoz, José Agarraberes,  Rodolfo Mendias, Victorio Taborda, Aliverto César, Félix Odorisio, Ricardo Smith, Amado Olmos, Alberto Ottalagano, Elsa Chamorro, Andino, Delmira Giudice, Carlos Gró, Angélica Farisano, José Antonio Güemes, María Granata, Juan Puigbó,  Susana Farías, Alejandro N. Leloir,  Audelina de Albóniga, Jorge Farías Gomez,  Elena Fernícola, Donato, José Chanis, Estrada, Ramón Assis.

Fueron designados como suplentes: Juan Carlos Lorenzo, Constancio Zorila, Pedernera, Rodolfo Arce, Aliaga Noyano, José Rucci, Pelusso, Juan Manuel Montes, Pereyra, Raúl F. Lucchini, Rodríguez, John, Pedro Lannes, Roberto Volpe, Sivadón, Manuel Quinteiro,     Augusto T. Vandor,  José Constantino Barros, José Piacenza, José Arias,  Carreras, Dante Viel,  Manuel Acero,  Marino, Isaac Moya, José de Rosa,    Huwilller, Petit, Rosales,  Castellanos, José Royo, Bruno Guaresti, Bruno Cristiano, Forte, Sebastián Borro, Hugo Carlos Ramírez, Antonio Fernández, Emilio Funes, Mario Kennedy, Norma Kennedy, Miguel Unamuno, Alejandro Nanin,  Roberto Pianetti, Fermín Chávez, José Rios, Carlos Romagnoli, Victorio Nicolossi, Eduardo Manso y Roberto Salom.

El Comité Ejecutivo del Comando Táctico Peronista fue conformado por: Oscar R. Albrieu, Eleuterio Cardozo, Andrés Framini, Alberto L. Rocamora, Manuel Carullias, Emilio Sevillano, José Figuerola, Pedro Conde Magdaleno, José Alonso, Pedro Bidegain, Adolfo Cavalli y Luis Cornes.

Las tareas del Comando Táctico se pusieron a prueba ante las inminentes elecciones. Un miembro de este organismo fue el portador de la orden de votar por Frondizi. Perón escribió mensajes sucesivos al Comando local argumentando las razones por las cuales, en esa coyuntura, resultaba necesario votar por Frondizi.

Los miembros del organismo se sintieron comprometidos con la orden y recorrieron distintos lugares del país, en particular en las zonas de mayor rebeldía y rechazo hacia la figura del líder de la intransigencia radical (Córdoba, por ejemplo).

Aunque la mayoría de los votantes que se habían expresado por el peronismo siguieron las directivas, el voto en blanco alcanzó a más de 800.000 votos. En esa acción intervinieron grupos de la resistencia (como el Comando Nacional Peronista), grupos juveniles y algunos referentes de la prensa gráfica afin al peronismo como Rebeldía.

El 15 de enero el Comando Superior agregó nuevos miembros titulares: J. Armando Caro, Lorenzo (C. Rivadavia), Susana Míguez, Juan Collazo, Elías Pianetti, Santiago Carrillo, Juan Carlos Beni, Castellanos y Aliaga Moyano. Al Comité Ejecutivo fueron sumados Pedro San Martín, René Orsi y Avelino Fernández.

Poco después, el 20 de enero, en razón de ciertos cuestionamientos gremiales, el Comando Superior facultó a las “62 organizaciones gremiales” y a la CGT auténtica a remover y reemplazar a los miembros del Comando Táctico provenientes de sus estructuras.

             El Comando táctico Peronista reunido en la casa de John William Cooke e integrado entre otros por Oscar Albrieu, Adolfo Cavalli, Eleuterio Cardoso, Fermín Chávez, José María Castiñeira de Dios, José Rucci, Manuel Carulias, José Alonso, Miguel Unamuno y José Odorisio resuelve recomendar a los peronistas votar a la UCRI.

           El 15 de marzo el Comando Superior siguió incorporando miembros al  Comando Táctico Peronista. Esta vez se trataba de dar mayor volumen a la representación femenina. Pasaban a integrar el organismo: Ceferina Rodríguez de Copa, Matilde Beluccio, Catalina Scazziotta de Rosato, Ema Gemelli, Pierina Dialessi, Hortensia García Marín, Josefa Q. De Sánchez, Telma Balloch de Dazinger, María Lenci, Dora de Morchio y Susana Valle. El gesto se veía aumentado por la incorporación al Comité Ejecutivo de tres de las mujeres recientemente integradas Elena Fernícola, María Granata y Susana Farías.

El jueves 2o de marzo a las 11 de la mañana estalló una bomba en plena avenida Santa Fe, casi esquina Libertad, en el tercer piso de la casa señalada con el número 1183. Los destrozos afectaron al edificio y causaron dos heridos sin mayor gravedad. Allí se desarrollaban las reuniones del Comando Táctico. Por la  hora y el lugar, los medios críticos del gobierno señalaban la impunidad con la que actuaron los responsables de los hechos.

El día 22 fue atacada la casa del exdiputado peronista Alberto Rocamora, integrante del Comando Táctico.

Pocos días después, el martes 24 de marzo, estalló otro artefacto en el asiento provisional del Comando Táctico, calle Azcuénaga 980, hallándose en el interior del local, en el momento de la explosión, más de 50 personas.

            Cuando se aproximaba la asunción de las nuevas autoridades y avizorando un cambio en el escenario político, se produjo una nueva resolución del Comando Superior del peronismo, bajo el N° 10, asignando nuevas funciones al Comando Táctico y dando directivas sobre la reorganización del peronismo en el país. Además de ratificar a dicho “organismo como autoridad provisoria para que continúe actuando en nombre y representación del Comando Superior y prepare la reorganización del Movimiento” le fijaba nuevas funciones:

a) Desarrollar el programa de acción política, social, económica y cultural del Movimiento;

b) Difundir las directivas del Comando Superior Peronista y asegurar su cumplimiento;

c) Promover, realizar y ejecutar todas las acciones de orden jurídico, administrativo o de cualquier otra índole conducentes a la recuperación del patrimonio del Movimiento y a la protección de sus derechos;

d) Organizar el Movimiento Peronista en todo el país, promoviendo la afiliación partidaria y la elección de autoridades, de acuerdo a los 83 lineamientos y en la oportunidad que fije el Comando Superior Peronista.

                  A partir de ese momento el Comando Táctico Peronista estuvo integrado por: a) El Plenario de Comando Táctico Peronista; b) El Comité Ejecutivo; c) El Tribunal de Honor.

 Al Plenario del Comité Táctico Peronista le competía:

a) Preparar un anteproyecto de carta orgánica nacional para el Movimiento y elevarlo al Comando Superior;

b) Analizar los problemas sociales, políticos y económicos del país, proponiendo soluciones adecuadas a la doctrina Justicialista;

c) Estudiar y proponer al Comando Superior y al Comité Ejecutivo soluciones para los problemas de la conducción partidaria;

d) Designar las Comisiones Asesoras del Comité Ejecutivo;

e) Separar de su seno, previo dictamen del Tribunal de Honor, a cualquiera de sus miembros que incurra en actos que importen transgresión a los principios del Movimiento o alzamiento contra las resoluciones de sus autoridades.

f) Expedirse en los casos sustanciados y crear las comisiones que considere convenientes para el mejor desarrollo de su cometido.

g) Reunirse en forma ordinaria cada dos meses y extraordinariamente cuando los soliciten veinte de sus miembros.

Por otra parte el Comité Ejecutivo quedaba constituido por 18 miembros del Comando Táctico Peronista, designados por el Comando Superior Peronista, y tenía por funciones:

a) Cumplir y hacer cumplir las resoluciones del Comando Superior Peronista, adoptando las resoluciones que estime conveniente;

b) Proponer al Comando Superior las Juntas que presidirán la reorganización partidaria en las distintas provincias;

c) Asumir la representación del Comando Táctico Peronista;

d) Convocar al Plenario cada dos meses, para celebrar sesiones ordinarias, o las extraordinarias que corresponda, de acuerdo a lo establecido en el inc. h) del art. 3º y presidir sus deliberaciones: e) Informar al Plenario de lo actuado;

f) Tomar a su cargo la custodia y administración de los bienes patrimoniales del Movimiento;

g) Rendir cuentas de su gestión al Comando Superior Peronista.

             De manera directa se creaban siete secretarías dependientes del Comité Ejecutivo: Coordinación, Finanzas, Gremial, Política, Organización, Prensa y Técnica.- Cada Secretaría contará con una Comisión Asesora, integrada por diez miembros del Comando Táctico Peronista.

El Tribunal de Honor es el órgano encargado de velar por la conducta y la disciplina partidaria.

           El día 24 del mismo mes por resolución del Comando Superior fueron incorporados al Comando Táctico peronista, como titulares: Rodolfo J. Arce, Manuel Acero, Sebastián Borro, Enrique Carreras, Bruno Cristiano, José de Rosa, Forte, Emilio E. Funes, Roberto Guaresti, Carlos Kennedy, Juan Manuel Montes, Germán Petit, Pereyra, José Rions, Dante Viel, Carlos Amoroso, Constantino Zorila, Carlos Romagnoli, Enrique Ninín, Puglia, Vicente Pignataro, Torres, Rafael Jornet, Pedro Gomis, José C. Espejo, Ana Macri, Celina Martínez Paiva, P. Pezzimenti, María R. C. De la Fuente, Juan Carlos Lorenzo, Joaquín Pérez, Guillermo Gómez, Héctor Tristán, Alberto Proia, Roberto Pasant, Rolando Natiu, Augusto Vandor, H. F. Robirosa, Pantaleón Petrof, Labad, Benito Moya, Ramón Prieto, Francisco Castrofini, Manuel Damiano, Albino, Francisco Luco, Chada, Julio Tomás Tróxler y Alfonso Reyes.

           En la nómina ya figuraban dirigentes o militantes que habían estado exiliados o presos.

           El 28 de mayo, por otra resolución del Comando Superior, fueron integrados al Comité Ejecutivo Amado Olmos y Armando Cabo.

           Desde ese momento, las tareas políticas principales del Comando Táctico estaban orientadas a la organización de las Juntas Promotoras del Partido Justicialista en cada provincia y mantenerse expectante en relación al cumplimiento de los acuerdos tejidos con Frondizi y Frigerio.

           Al cumplirse el tiempo estipulado, desde Santo Domingo, Perón llamaba a organizar campañas por la aparición del cadáver de Eva Perón, denunciar la carestía de la vida y la legalización del peronismo.

          El Comando Táctico organizó actividades para el 9 de  junio. Una misa en el Gran Buenos Aires y una marcha en Mendoza en la que participó Oscar Albrieu.         

            Para el día 26 de julio organizaron movilizaciones que produjeron serios enfrentamientos con la policía. Además hubo misas y celebraciones religiosas en memoria de Eva Perón.

           La complejidad de las líneas internas del peronismo, de las representaciones sectoriales y territoriales sumadas a los datos del contexto político, que si bien habían aumentado en los márgenes de libertad no garantizaban todos los requerimientos de las fuerzas peronistas (la CGT seguía sin normalizarse, el Partido Peronista no era reconocido, etc.).

            Ello llevó a Perón, en agosto a relevar al Comando Táctico y reemplazarlo por una estructura menos numerosa y  más ágil denominada Delegación Nacional.

Fuentes:

Correspondencia Perón-Cooke. Buenos Aires, Papiro, 1972. 2 tomos.

Resoluciones del Comando Superior Peronista. Archivo Cedinpe.

Qué.  En doce días, seis atentados terroristas macaron el resentimiento de la oligarquía. Número 175. 1 de abril de 1958.

Julio Melon Pirro y Darío Pulfer