(La Banda, Provincia de Santiago del Estero, 3 de octubre de 1923 – Santiago del Estero, 15 de octubre de 1994).

Alias: “El Negro”.

            Se recibió de maestro normal en el año 1942, en la Escuela Normal Manuel Belgrano. Comenzó a trabajar de maestro y como periodista en los diarios El Liberal, La Provincia y en la Radio LV 11.

            Simpatizó con el peronismo desde sus orígenes.

            Se trasladó a Catamarca por una oferta de trabajo en 1947. Estando allí estudió y se recibió de Profesor de Castellano, Literatura y Latín, estudios que cursó en el Instituto Nacional del Profesorado Superior de esa ciudad. Durante el gobierno de Casas Nóblega cumplió tareas en la Secretaria de Prensa provincial, de la cual fue cesanteado luego de septiembre de 1955.

Formó parte del peronismo en la “resistencia”, junto a Julio C. Santillán, José N. Balut, Simón O. Barrionuevo, José M. Machado, Renato N. Soria, José Licciardi, Gilberto Antoni, entre otros. Se los conoció como “los aviones negros”. En esa condición dirigió el Comando Provincial Peronista de Catamarca desde 1956. Participó de los periódicos El Soberano en 1957 y Lealtad a comienzos de 1958. El primero fue publicado en febrero de 1957 y salió por espacio de dos entregas y llevaba como lema “Sea el artífice del destino común”. Todos los miembros de la redacción fueron detenidos por infracción al Decreto 4161, incluido su director, Juan C. Andrada. El segundo fue dirigido por Ávila, llevaba como consigna las tres banderas del peronismo y tuvo un único número en ocasión de las elecciones de febrero de 1958, en las que defendieron el voto en blanco, bajo la consigna “Perón no es radical”.

En 1958 comenzó a publicar Voz Peronista, que llevaba como lema “Expresión del pueblo al servicio de la Causa Justicialista”. En la primera entrega reproducen una foto de Cooke y Perón dedicada a los “peronistas de Catamarca”. Están alineados con las tareas de reorganización partidaria en la provincia. En la entrega número 4 denuncian que la tregua con Frondizi ha terminado. A raíz de esas notas, la policía realiza allanamientos y sus redactores son apresados. Ávila fue trasladado en avión a Buenos Aires. Desde la cárcel de Villa Devoto lo envían a Bahía Blanca, junto con William Cooke y otros dirigentes del peronismo que se habían plegado a la huelga petrolera.  Recuperada la libertad, Ávila publicó el número 5 del periódico, denunciando la detención de los dirigentes del peronismo local, detallando las peripecias de los presos políticos peronistas y publica un juramento de lealtad a Perón. El gobierno provincial le inicia juicio por desacato a los responsables del periódico. Sin fondos, dejan de salir.

Durante esta etapa en Catamarca estuvo enfrentado a Vicente Leónidas Saadi a quien acusaba de ser un “traidor a Perón”.

En 1960 regresó a Santiago del Estero. En esta ciudad y en La Banda ejerció la docencia en establecimientos educacionales. En el ámbito gremial dirigió al Círculo de Profesores Diplomados y después fundó la Asociación Santiagueña de Profesores. En 1962, fundó junto a otros lingüistas de la provincia, el I.S.I.L., Instituto Santiagueño de Investigaciones Lingüísticas.

En 1963 integró el triunvirato de la Comisión Interventora Provincial del PJ santiagueño por la rama política junto Adelina Palacio de Paolucci (rama femenina) y Carlos Adamo (rama gremial), cuya tarea fue promover la reorganización del partido y la realización de las elecciones partidarias internas en 1964 que enfrentó a los sectores mayoritarios del peronismo uno liderado por Abraham Abdulajad y el otro por Carlos Arturo Juárez. En ese periodo llegó a ser designado presidente de la Comisión Pro Retorno de Perón en Santiago del Estero.

El 24 de marzo de ese mismo año, creó dentro del PJ provincial el Consejo de Refirmación Argentinista, Ávila explicó que empleó “refirmación” y no “reafirmación”, pues significa estribar (descansar algo en otra cosa sólida y firme) asegurar, afianzar y no solamente afirmar de nuevo. Funcionó como una escuela de formación política, cuyo objetivo fue “explicar los fundamentos del justicialismo…” desde donde promovió un ciclo de charlas convocando a diferentes personalidades, como fue el caso de la llegada a la provincia del historiador José María Rosa, del dirigente Francisco López Bustos, e invitaciones a Antonio Cafiero y a Enrique Pavón Pereyra.

Desde finales de los cincuenta y mediados de los sesenta, Ávila adoptó posiciones conservadoras dentro del peronismo ocupándose de denunciar “la infiltración comunista dentro del movimiento” o tildando de “comunardo” a Abdulajad, y de “neo” por neoperonista a Juárez asociando su figura a la traición a Perón, mientras que, él mismo se identificaba con el grupo de los “leales”.

Entre 1970 y 1971 fue corresponsal En Santiago del Estero del diario El Puente cuyo director fue Antonio Valerga. Desde sus páginas detallaba el enfrentamiento entre Abdulajad y Juárez por el control del peronismo en la provincia.

En 1973, mientras se llevaron a cabo las elecciones a gobernador a dos vueltas en las que intervinieron los sectores de Juárez, Abdulajad y López Bustos, tras la primera vuelta y la posibilidad de la renuncia a la postulación de todos candidatos peronistas para lograr la unidad, para el 18 de julio el espacio Centro de Acción Doctrinaria cuyo principal referente fue Elvio Aroldo Ávila presentó una nota y firmas al interventor federal de la provincia el general Ernesto Fatigatti en apoyo a la candidatura a gobernador del propio Ávila.

Al mismo tiempo, mientras se desataba la interna en el peronismo santiagueño impulsó la formación de las Brigadas de Solidaridad Social “Misioneras de Perón” integradas por jóvenes mujeres peronistas entre las que se encontraba su hija Hebe Luz Ávila (quien fue la presidenta de “las misioneras”), y varias esposas e hijas de reconocidos dirigentes peronistas como fue el caso Norma González de Maza, hija del gobernador Francisco Javier González. Su tarea principal fue “implementar algún tipo de ayuda urgente a la comunidad y a los sectores más necesitados…”.

En 1975 fue nombrado en Catamarca Secretario Político de la Gobernación durante la gestión del gobernador Hugo Alberto Mott, pero al producirse el golpe de estado el 24 de marzo de 1976, fue detenido, puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y trasladado al penal de Sierra Chica, donde permaneció por más de dos años sin que nunca se le hubiera iniciado causa penal. Esta experiencia quedó plasmada en el libro Crónicas de un viaje al país de la revancha, editado por Peña Lillo en 1983, con prólogo de Enrique Pavón Pereyra.

A su regreso volvió a retomar las cátedras y una vez retirado continuó con la militancia política.

En 1980 se dedicó de lleno a ejercer la presidencia del Consejo de Refirmación Argentinista de Santiago del Estero (C.R.A.S.E.), pero como un organismo separado de la estructura del PJ santiagueño

En septiembre de 1991, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de La Banda le otorgó el premio “Homero Manzi” por su producción literaria.

Falleció en 1994.

Referencias:

Obras:

Avila, Elvio A. Crónicas de un viaje al país de la revancha. Buenos Aires, Peña Lillo, 1983.

Ávila, Elvio Aroldo, Los Latidos del recuerdo, Santiago del Estero, Argentina, Editorial El Liberal, 1987.

Avila, Elvio A. Peronismo, ¿Quo vadis? El peronismo a fondo, desde adentro y la situación política de la república. Buenos Aires, 1985.

Avila, Elvio A. José Hernández y el ser nacional. Buenos Aires, 1988.

Fuentes:

Diario El Liberal de Santiago del Estero desde 1963 a 1973. En hemeroteca de la Biblioteca Provincial 9 de julio

Diario La Hora de Santiago del Estero de 1964. En hemeroteca de la Biblioteca Popular Sarmiento

Bibliografía

Corbalan, Jorge Paulo, La reorganización del peronismo santiagueño de 1964: Disputas por el liderazgo partidario entre Abraham Abdulajad y Carlos Arturo Juárez, En Revista de Historia. Universidad Nacional del Comahue, 2023 (24), pp. 21–42. https://revele.uncoma.edu.ar/index.php/historia/article/view/5165

Perea, Jorge Alberto. Los aviones negros catamarqueños, la resistencia peronista como solución y como problema (1955-1958). San Fernando del Valle de Catamarca, Sarquis, 2010.

Jorge Paulo Corbalán