El 7 de julio de 1962 una comisión policial de la brigada de San Martín compuesta por cinco hombres vestidos de civil llegó a Gascón 257, donde funcionaba una fábrica de separadores para baterías, en cuyo frente rezaba la inscripción “Masilbyrena S.R.L.”.
La policía se introdujo por los techos y se dio un tiroteo con los cuatro ocupantes que, anteriormente, se habían negado a responder al llamado policial.
Las fuerzas policiales habían preparado una “ratonera” para detener a miembros de la Juventud Peronista, considerados “terroristas”. Los buscados eran Alberto “Pocho” Rearte y su compañera, Norma Keneddy.
Entre los que resistieron el operativo policial se encontraban José María Aponte y René Bertelli. En la ocasión fue secuestrado material de propaganda política, algunas armas, una importante cantidad de explosivos y mapas de diversas zonas del país. Aponte fue detenido y Bertelli logró fugarse.
En los hechos murieron los sargentos José Lezcano y José Sagasti de la seccional bonaerense de San Martín, al mando del Sargento Juan Fiorillo. El Comisario Carlos Vergez, a cargo de la Comisaría 9na de la Policía Federal estuvo a cargo de la investigación. Desde Delitos Federales le informaron que el matador de los sargentos había sido Alberto “Pocho” Rearte, probablemente basados en la una declaración de Aponte.
El día 23 de agosto fueron detenidos en la Capital Federal los hermanos Vallese, Ítalo y Felipe, Francisco Raúl Salas, María Rosa Salas, Elvia Raquel de la Peña y Mercedes Cerviño de Adaro, por miembros de la regional bonaerense de San Martín. Con posterioridad, la policía declaró que Felipe Vallese nunca fue visto y que el resto fue detenido el 1 de septiembre en José Ingenieros, Provincia de Buenos Aires portando armas y paquetes con panfletos y libros comunistas y peronistas, siendo acusados de “subversivos” y de haber violado el Decreto 4161. Poco después, el Juez interviniente en la causa, Jorge Luque, los dejó en libertad.
Felipe Vallese era mencionado como parte del Comando Insurrección del que formaban parte Alberto Rearte, Beatriz Fortunato y Julio Bortnik. Es probable que la detención y tortura estuviera orientada a conocer el paradero de Rearte. Su silencio provocó el ensañamiento y posterior desaparición con la intención de ocultamiento. Para el abogado del grupo de detenidos, Fernando Torres, la desaparición de Vallese era una “venganza” del grupo de policías de San Martín por la muerte de Lezcano y Sagasti.
La fábrica o taller de acumuladores de autos donde se produjeron los hechos era propiedad de Marino Massi y sus hermanos. Massi era militante del Partido Socialista Argentino de Vanguardia y es muy probable que en la calle Gascón funcionaran dos grupos que conformaban una “célula mixta”. Las relaciones entre estos grupos databan de los hechos de la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre.
Al expandirse la noticia, Massi que volvía de un congreso partidario en Córdoba, se exilió en Bolivia. Los medios gráficos lo sindicaban como responsable político de la protección a los grupos de la juventud peronista y actuar como nexo con Cuba y parte de un dispositivo de reclutamiento de militantes para ser entrenados en la isla. Otros referentes del PSAV fueron buscados: la policía allanó las casas de Manuel Dobarro y Elías Semán, quienes ya no estaban en el país.
Referencias:
Chaves, Gonzalo; Lewinger, Jorge. Los del 73. Memoria Montonera. La Plata, De la Campana, 1999.
Duhalde, Eduardo L; Pérez, Eduardo. De Taco Ralo a la alternativa independiente. Historia documental de las Fuerzas Armadas Peronistas y el Peronismo de Base. La Plata, De la Campana, 2003.
Tortti, Cristina. El viejo partido socialista y los orígenes de la nueva izquierda. Tesis doctoral. UNLP, 2007.
Darío Pulfer