
(Salta, 16 de junio de 1921-Buenos Aires, 10 de septiembre de 2001).
Creció en Cruz del Eje, cerca de la ciudad de Córdoba, pues allí su padre, Vicente Deheza, estaba a cargo de la superintendencia del tráfico de los Ferrocarriles del Estado, con jurisdicción sobre varias provincias.
Hizo sus estudios primarios y secundarios en esa ciudad y obtuvo su título de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba.
En su juventud militó en la compleja y variada corriente del nacionalismo católico; apoyó la revolución de junio de 1943 y la candidatura de Perón en 1946, alejándose del movimiento tras su deriva por el conflicto con la Iglesia.
Casado con Marta Lonardi, hija del general Ernesto Lonardi, fue jefe de la secretaría privada de su suegro entre el 20 de septiembre y el 13 de noviembre de 1955, fecha de su derrocamiento, tras lo cual comenzó la etapa violentamente antiperonista de la denominada Revolución Libertadora, a cargo de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Francisco Rojas. Deheza nunca ocultó su admiración y respeto por la trayectoria profesional y humana de Lonardi y destacó su intento de pacificar el país.
Ejerció funciones judiciales: fue funcionario en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, secretario letrado en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional nº 2 de la ciudad de Buenos Aires y fiscal de primera instancia y de Cámara en el fuero federal penal.
En 1966 publicó el libro Detrás del proceso, en el que relató su actuación como abogado defensor de los dueños de Comercio Exterior S. A. acusados de estafa por el Banco de la Provincia de Buenos Aires en 1964, finalmente sobreseídos. El corolario de este proceso significó la desaparición de la única empresa de capitales argentinos que competía con los grandes trusts y abría nuevos mercados en el exterior.
Al año siguiente estuvo al frente de la Secretaría de Bienestar Social de la Municipalidad de Avellaneda.
En 1972, cuando el gobierno del general Alejandro Lanusse abrió la instancia electoral, fue asesor de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología a cargo del ingeniero Carlos R. Cavoti. Paralelamente, Raúl A. Zardini, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (1969-1973), le encomendó la realización de un ciclo de conferencias y seminarios sobre filosofía e historia de la ciencia y el papel jugado por los científicos y técnicos, que no alcanzó a materializarse por las circunstancias políticas del momento.
Por ese tiempo se vinculó al grupo Guardia de Hierro de la juventud peronista, y a través de Abel Fernández fue uno de los fundadores del Instituto de Estudios Superiores Ramón Carrillo. El objetivo de la institución era el estudio y los medios de solución de la dependencia política, económica y cultural del país. Dehezarenunció poco tiempo antes de las elecciones de 1973, descontento de la deriva predominantemente proselitista de la institución.
En 1972 publicó Argentina ¿un país sin destino nacional?, en el que cuestionó el modelo económico centrado en el libre mercado, la división internacional del trabajo y las ventajas comparativas.
Apoyó al Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI) en las elecciones de marzo de 1973 y se desempeñó desde el triunfo de la coalición hasta 1974 como jefe de gabinete del ministerio del Interior a cargo de Benito Llambí.
Tras el cimbronazo político-económico del Rodrigazo (que marcaría un hito en la redistribución negativa de los ingresos) el 15 de enero de 1976 fue nombrado ministro de Justicia en reemplazo de Corvalán Nanclares (e interinamente de Defensa hasta la asunción del designado Ricardo Guardo el 22 de enero), cargo que ejerció hasta el 12 de marzo de 1976.
Según Deheza, el 15 de enero Julio C. González, a cargo entonces de la Secretaría Técnica y de la secretaría privada de la presidencia, lo invitó a su casa, por intermedio del doctor Pedro D’Antoli, a fin de requerirle su colaboración en el gabinete. La situación era muy grave ya que la presidente había recibido un ultimátum de parte de los comandantes en jefe de las fuerzas armadas: «Tenemos que levantar un pagaré que ya venció y nos será presentado para su cobro en cualquier momento», le dijo González.
A posteriori y en el contexto de las sucesivas crisis ministeriales, sólo por doce días-desde el 12 de marzo- ejerció el cargo de ministro de Defensa hasta el derrocamiento de María Estela Martínez de Perón por el golpe militar del 24 de marzo de 1976. Detenido ese mismo día fue llevado al buque Bahía Aguirre y encerrado con llave en un camarote, junto a Pedro Arrighi y Julio C. González alojados en los espacios contiguos. Deheza fue detenido arbitrariamente (procesado por prevaricato en un juicio sobre la Cruzada de la Solidaridad, en el que finalmente fue sobreseído). Los pormenores del intrincado juicio, en el que él actuaba como fiscal, están relatados en su libro República sin ley.
Deheza permaneció encarcelado varios meses en el buque ARA Los 33 Orientales, en donde escribió una crónica de los hechos más salientes del derrocamiento del gobierno constitucional, que publicó al año siguiente bajo el título Marzo 23, hora 24.
En trabajos posteriores, Deheza narró la detención de María Estela Martínez de Perón por el cual fue desviado el helicóptero que la llevaba a la residencia de Olivos, era apresada en el Aeroparque metropolitano (junto a su secretario Julio González) e inducida por el brigadier Lami Dozo, el almirante Santamaría y el general Villareal a renunciar al cargo presidencial, a fin de cubrir con un manto legal el golpe militar. Por negarse a hacerlo, en lugar de subirse a un avión que partiría al exterior tal cual se lo prometieron sus captores si aceptaba la petición, fue conducida a la residencia El Messidor en Neuquén, en donde estuvo presa más de cinco años (Deheza, 1983). María Estela Martínez de Perón fue condenada a 7 años de prisión e inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos a raíz de un cheque erróneo librado sobre la Cruzada de la Solidaridad, inmediatamente anulado al advertirse la falta y por cheques librados sobre la misma cuenta destinados a pagar gastos de mantenimiento de la Casa Rosada. Posteriormente fue sobreseída por el juez Alfredo Nocetti Fassolino, pero se declaró nula la sentencia alegando un contubernio entre el juez y Deheza, a fin de cometer prevaricato.
En tiempos de la transición democrática se vinculó a la ortodoxia peronista y continuó con la publicación de materiales de índole histórica y económica.
Falleció el 10 de septiembre de 2001.
Obras
Deheza, José . Detrás del proceso. Buenos Aires, Colombo, 1966.
Deheza,José. Traducción, prólogo y el epílogo del libro de Arthur Herrmann, Die Wirstschaft im Natiotionalsozialistischen Weltbild, publicado como Nazismo y economía. Buenos Aires, Colombo, 1970.
Deheza, José. Argentina ¿un país sin destino nacional? Buenos Aires, Peña Lillo, 1972. Prólogo de Marcelo Sánchez Sorondo.
Deheza, José. Marzo 23, hora 24. Buenos Aires, Ed. del autor, 1977.
Deheza, José. Quienes derrocaron a Isabel Perón. Buenos Aires, Cuenca del Plata, 1981.
Deheza, José; Calcagno, Alfredo E; Hopenhayn, Benjamín. El colonialismo invisible Buenos Aires, Cuenca del Plata, 1982.
Deheza, José. Isabel Perón ¿inocente o culpable? Buenos Aires, Cuenca del Plata, 1983.
Deheza, José. El silencio de Isabel y la derrota peronista. Buenos Aires, Cuenca del Plata, s/d,
Deheza, José. La entrega de la nación. Buenos Aires, Cuenca del Plata, 1988.
Deheza, José. La república sin ley. Buenos Aires, DTP ediciones, 1995.
Deheza, José. La deuda externa, un fraude a la nación. Buenos Aires, Cuenca del Plata, 2001.
Fuentes:
La Nación, 14 de septiembre de 2001.
Referencias
Ramos, Jorge A. Revolución y Contrarrevolución en Argentina. 5 La era del peronismo (1943-1976). Buenos Aires, Ediciones del Mar Dulce, 1981.
Sáenz Quesada, María. Isabel Perón. La argentina en los años de María Estela Martínez. Buenos Aires, Planeta.2003.
González, Julio C. M76. Motivos y pretextos. Asalto a la Argentina, Buenos Aires, Editorial Docencia, 2011.
Abal Medina, Juan M. Conocer a Perón. Buenos Aires, Planeta, 2022.
Amaral, Samuel. El conductor y la masa. Buenos Aires, Dunken, 2023.
Horacio M. Sánchez de Loria